Autor: Stieg Larsson
Páginas: 665
Puedo decir con total honestidad, que cuando observaba las tapas de los libros de esta trilogía, no sentía ninguna atracción por tomarlas para ver de qué iba…mucho menos comprarlos. Pero cuando un ex compañero de la básica, con quien me comunicaba vía mensajes en Facebook, nos dábamos datos de buenos libros, me dejó muy claro que éstos, los debía leer sí o sí. Pasaron algunos meses, en que obviamente todavía no los tenía en mi poder, hasta que una visita a Quilpué cambió esta situación.
La mamá de mi amiga Marce ya había leído la primera entrega, por lo que amablemente me lo prestó para al fin, salir de esta curiosidad.
La historia comienza con la historia de Henrik Vanger, un adinerado empresario ya retirado, quien se autoasigna como última misión en su vida, poder saber qué sucedió con su querida sobrina Harriet, quien de un día para otro desapareció y nadie supo nada más de ella. La chica había comenzado una tradición con su tío, quien para su cumpleaños le regalaba una extraña flor en un sencillo marco. Harriet le alcanzó a regalar 7 pero, luego de desaparecida, el anciano siguió recibiendo un flor para cada uno de sus cumpleaños.
Por otra parte tenemos a Mikael Blomkvist, de 44 años de edad, periodista de profesión y co-fundador de la revista Millennium, quien por esos días, perdía el juicio en su contra, por haber difamado al importante empresario, Eric Weneström, acusándolo de haber utilizado fondos públicos para el tráfico de armas. Sin saberlo, Mikael, estaba siendo seguido e investigado por una trabajadora de Milton Security, quien resulta ser Lisbeth Salander, una chica extremadamente delgada, con piercings en nariz y cejas, de cabello teñido de negro azabache, con varios tatuajes en su cuerpo y de 24 años de edad. Era sin lugar a dudas, en opinión de su jefe, Dragan Armanskij, su trabajadora estrella, aunque todo el mundo la odiara, menos él.
Fue esta investigación que convenció a Henrik Vanger de contratar a Mikael Blomkvist para que revisara todo el papeleo acumulado en todos esos años sobre la desaparición de su sobrina…
Es inevitable tratar a esta trilogía como un fenómeno que ha sido traducido de su sueco original a más de 30 idiomas. Lo que sin duda, me deja un amargo sabor, es que su autor Stieg Larsson, no esté vivo para saborear el éxito de su trabajo. El año 2004, murió a los 50 años de edad, de un ataque al corazón, días después de haber entregado la tercera parte de esta historia y semanas antes de ver publicado su primer libro.
No puedo dejar de pensar, si la historia hubiera sido distinta, cuántas entregas más podríamos haber tenido de estos 2 inolvidables personajes…
En esta historia hay varios personajes secundarios que ayudan a la solidez de la misma pero, desde el momento en que Lisbeth y Mikael se cruzan en el camino, el peak de interés aumenta por sobre lo normal.
La escritura, sin duda engancha desde el primer momento, aunque a medida que avanzamos, sentimos la necesidad de estar en algún lugar solitario, para evitar cualquier molestia y poder seguir la trayectoria de los acontecimientos.
El escritor realiza dentro de su historia, diversas críticas a su sociedad, la misma relación del título de su libro con la real violencia que sufre dicho género en su país, es un tema de gran importancia para Larsson, críticas al consumismo, a los empresarios y su abuso de poder, entre otros tantos…
No me queda nada más que agradecer a mi ex compañero de colegio, por insistir en que la trilogía de Larsson era una tarea que debía realizar. Gracias también a la mamá de mi amiga Marce, por dejarme leer el inicio de esta historia, que ya forma parte de mi biblioteca personal, y serán parte de los ejemplares que leeré en repetidas ocasiones, porque son de los libros que uno jamás se aburrirá de leer.
Buen post! Me dan ganas de salir corriendo a comprar el libro o, más bien, a ver si está en la biblioteca pública más cercana.
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