En gustos no hay nada escrito

En este rincón queremos dar nuestras opiniones sobre los títulos de libros que nos han gustado, nos han marcado de alguna forma, y ése que por razones personales leemos una y otra vez.
El cine también formará parte de lo que estaremos opinando, sea bueno, sea malo, lo importante es que sepamos las razones de por qué lo consideramos así.
Deseamos que sean protagonistas de este espacio. Saber sus gustos en este gran universo de temas, desde acá sabrán nuestras opiniones, pero también deseamos saber...qué nos recomiendan?


jueves, 8 de septiembre de 2011

Hunger

 
De las cientos de películas que he visto a lo largo de mi vida, muy pocas han tenido efectos a largo plazo y además el interés por investigar más allá del celuloide.
Hunger es una de éstas. Realizada el año 2008 y dirigida por  Steve McQueen, de origen inglés.
Su primer y potente trabajo es un drama carcelario sobre la Huelga de Hambre de 1981 con Bobby Sands como su protagonista, un hombre de gran personalidad, un comandante, que lucha por la libertad de sus compañeros y de su país. Un preso político del I.R.A: Irish Republican Army, Ejercito Republicano Irlandés.
La acción se sitúa en Maze Prison, también conocida como Long Kesh, una cárcel de máxima seguridad en Irlanda del Norte.
Las primeras escenas del filme, muestran la vida de los guardias de la cárcel. Detalles que luego van siendo entendidos por el espectador: manos bajo el agua con nudillos ensangrentados, revisando el auto para asegurarse que no haya bombas, fumando afuera mientras nieva, en total soledad y con la camisa llena de sudor.
 La escena cambia cuando muestran el arribo de un  nuevo prisionero del I.R.A. que se niega a vestir el uniforme de preso y exige utilizar sus propias ropas; lo que es anotado en un libro por el guardia. Luego es obligado a despojarse de sus ropas y llevado a su celda desnudo y acompañado de una manta. Al entrar a su celda, la escena no deja de sorprender, un pequeño espacio donde todas las paredes están cubiertas con excremento, para luego encontrarse con otro preso de larga y mugrosa cabellera y barba,  cubierto también con  una manta.
Conocemos las medidas que tomaban estos presos políticos para poder comunicarse con otros, para lograr obtener una artesanal radio y enterarse de las últimas noticias que iban sucediendo.
 Nos enteramos que ya habían realizado anteriormente una huelga de hambre que no fue exitosa, por lo que ahora, los presos están realizando una “protesta sucia” donde su propio excremento adorna las murallas. Junto con esa medida, vacían  los urinales en el pasillo del bloque.
Queda claro que momentos en que todos los presos están reunidos en una sala, mientras un cura realiza una misa, es cuando se ponen de acuerdo en las acciones que deben hacer.
Como es de esperar la respuesta de parte de los guardias es extremadamente brutal.
Una de las escenas más fuertes y violentas es el allanamiento a este bloque donde se encuentran los presos políticos, aunque no deja de sorprender, que uno de los policías que al principio lidera  el actuar violento, luego se oculta  tras una pared para llorar desconsoladamente.
En la siguiente escena comienza la conversación entre Bobby Sands  y el sacerdote Dominic Moran, donde el joven le comenta  que él será el primero en comenzar nuevamente una huelga de hambre, que a diferencia de la anterior, cada uno de los presos que se ofreció voluntariamente para realizarla (75 en total) saben que pueden morir esperando que sus exigencias sean cumplidas.
 Escuchar a estas 2 personas con ideas tan similares, pero que ven con gran diferencia lo que significa esta huelga de hambre, para uno es un suicidio, para otro un asesinato.
La parte final de esta conversación que toma un tono más espiritual deja asombrado al sacerdote y termina de convencer al espectador.
Finalmente se muestra a un muy frágil y anoréxico Bobby en su huelga de hambre, con muy pocos diálogos, donde duele ver su frágil estado de salud.
Es, en este momento, que entendemos las  palabras de Bobby Sands:  "Tengo mi creencia y en toda su simplicidad es la cosa más poderosa" “Mi vida significa todo para mí, la libertad lo significa todo”.

Fassbender, McQueen, Cunningham

McQueen logra plasmar de excelente manera, tanto el lado de los presos políticos como también la vida de los guardias de la cárcel y su temor en su diario vivir.
Es una película dura, fuerte, donde se muestra sin ningún tipo de maquillaje, los tratos infrahumanos y los vejámenes violentos que sufren estos presos políticos. En ésta  condición, luchan por que sus demandas sean escuchadas, como ya había dicho, el poder utilizar sus propias ropas y no las de criminales.
En algunas de las escenas se escuchan diálogos de Margaret Thatcher  diciendo “No hay tal cosa como asesinato político, atentado político o violencia política. Sólo hay asesinato delictivo, atentado delictivo y violencia delictiva. No llegaremos a un acuerdo en esto. No habrá posición política”. La Primera Ministra fue duramente criticada por su mandato despiadado y deshumanizado, a inicios de 1979, donde lo que reina es la tortura y la pérdida de los derechos humanos más básicos que tiene una persona.
La película tiene muy pocos diálogos, pero sin duda que la conversación entre Bobby Sands y su sacerdote de confianza, es una de las mejores escenas que he visto. Con una duración de alrededor de 17 minutos, donde el plano está situado solamente viéndolos conversar mientras fuman cigarros. El diálogo  está lleno de situaciones intensas y apasionadas, de complicidades, de recuerdos, sentimientos y una compasión entre ambos. 

El gran trabajo de McQueen junto con Enda Walsh como guionistas y el impecable y apasionado trabajo que demuestran Michael Fassbender (Bobby Sands) y Liam Cunningham (el sacerdote), llega a estremecer el alma en un diálogo donde poco a poco van desnudando sus almas y entendiendo el por qué de sus acciones.

Detalles de la grabación del filme:

  • Liam y Michael se fueron a vivir juntos, llegando a preparar su escena más de 13 veces al día, ya que se trataba de un diálogo extenso que debía salir natural.
  • Michael tuvo que bajar 16 kilos para rodar las escenas finales. Para eso daba largos paseos, se ejercitaba haciendo yoga y sólo comía una lata de sardinas en la noche. Aunque siempre estuvo bajo supervisión médica.
  • Uno de los  médicos que aparece en la película, lleva tatuado en sus dedos "U.D.A": Ulster Defence Association, Organización Paramilitar de Irlanda del Norte.





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